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Va de nuez...

Hola a todos los que pasan por este blog, no es que me allá olvidado de escribir, pero resulta que el negocio nos quita un poquito de tiempo y no he podido escribir por falta de tiempo, mas que por falta de contarles algo, estoy acondicionando un lugar para poder tener la maquina y escribir mas seguido, así que de momento un saludo a todos y espero ya en poco ponerme al día.
Que curioso, a unos días de cumplir 4 años sin fumar, encontré un articulo sobre como dejar de fumar, hay se los dejo de tarea...


By: Sofía Montoya
Dejar de consumir tabaco es posible, aunque para ello no basta con tomar conciencia sobre las consecuencias nocivas de este hábito, sino además tener voluntad para emprender el cambio y basar los esfuerzos en cinco pasos concretos de autoayuda. Conózcalos y sígalos para decir adiós al cigarrillo para siempre.
El tabaquismo es uno de los problemas de salud que generan más decesos en el mundo, ya que se relaciona directa o indirectamente con graves padecimientos de los sistemas circulatorio y respiratorio, como bronquitis (inflamación de los bronquios, que son parte de la estructura interna de los pulmones), enfisema (daño a los alvéolos o sacos en donde se contiene el aire, lo que dificulta la respiración), cáncer (crecimiento de células anormales que forman tumores) en garganta, pulmones y tráquea, presión arterial elevada (hipertensión), altos niveles de colesterol (hipercolesterolemia) e infartos (muerte de tejidos por falta de irrigación sanguínea) en corazón y cerebro.
Por fortuna, es cada vez más frecuente descubrir que muchas personas se interesan en cómo hacer para disminuir el consumo de cigarrillos. A ello han contribuido, en mayor o menor medida, la presión que ejercen los no fumadores, la promulgación de leyes antitabaco y la divulgación de información científica sobre el tema, pero ante todo ha sido de gran importancia la toma de conciencia de que fumar no es un simple hábito o una costumbre, sino una adicción que puede ser erradicada cuando se reconoce su existencia y se toma la decisión de emprender cambios en beneficio propio.
En efecto, las estadísticas indican que la abrumadora mayoría de personas que han dejado de consumir cigarrillos lo logran cuando están plenamente convencidas de lograrlo y de hacerlo por ellos mismos. Esto no es casual, ya que los investigadores han determinado que la nicotina, una de las sustancias contenidas en el tabaco, es capaz de crear dependencia al mismo nivel que cocaína o heroína, por lo que sólo una decisión firme y definitiva es capaz de vencer tal adicción.
Si usted desea imponerse al tabaquismo debemos serle francos y decirle que lograr este objetivo puede requerir algunos meses o incluso varios años, pero también es nuestro deseo aclararle que múltiples investigaciones han demostrado que esta labor le será más sencilla si basa sus esfuerzos en una serie de medidas que le ayudarán a cumplir la meta que se ha trazado.
Motivos y clavesSon muchas las razones por las que alguien decide dejar de consumir cigarrillos. Hay quienes lo hacen para tener mejor calidad de vida y disminuir el riesgo de sufrir cáncer o infartos en corazón y cerebro; otros más toman esta decisión por la cercanía de familiares o compañeros de trabajo que requieren aire limpio para reducir sus problemas de salud o acortar el tiempo de recuperación de un padecimiento.
Asimismo, algunas mujeres piensan en abandonar este hábito durante embarazo y lactancia para proteger su salud y la del bebé, en tanto que no pocos padres desean prevenir enfermedades en sus hijos, causadas por el humo, o evitar que niños y adolescentes los tomen como modelo y tengan curiosidad de iniciarse en este hábito. No son pocos los casos en que el factor económico contribuye, pues tarde o temprano se llega a la conclusión de que el dinero que se invierte en cajetillas podría servir para solventar otros gastos.
Cualquiera de estos argumentos es válido, y tal vez usted se identifique con uno o más de ellos, pero hay que aclarar que varios estudios han revelado que para que las buenas intenciones no queden en simples palabras que se lleva el viento es necesario cubrir cinco aspectos, que compartimos con usted:
1. Prepararse. Además de dar el primer paso, que consiste en reconocer que se tiene algún grado de adicción al cigarro, este punto engloba las siguientes medidas:
Fije una fecha para dejar de fumar y no la modifique. Puede darse un plazo de 2 o 3 semanas para hacer acopio de valor.
Cambie el entorno y elimine ceniceros, encendedores, cigarrillos y cajetillas en casa, automóvil y lugar de trabajo; incluso es conveniente que se deshaga de objetos promociónales, como carteles, gorras, camisas u otros que le remitan a la acción de fumar.
No permita que alguien lo haga en su casa, zona de trabajo o salón de clases.
Si ha intentado dejar de fumar con anterioridad, recuerde que funcionó y que no, y haga una lista. Reflexione sobre sus observaciones y piense en cómo mejorar sus estrategias.
Al acostarse, momentos antes de dormir, repítase que ha tomado la decisión de dejar de fumar, y que esto es por su bien. Es importante que repita esta pequeña rutina todo el tiempo que dure el tratamiento.
Ante todo, una vez que llegue la fecha que ha fijado para iniciar sus esfuerzos, no intente fumar ni siquiera una bocanada.
2. Buscar apoyo. Se ha demostrado que para vencer la adicción a la nicotina se tiene mayor éxito cuando se cuenta con la ayuda y estímulo de personas importantes. Para ello le aconsejamos:
Informar a familiares, amigos y compañeros de trabajo de sus intenciones, pidiéndoles expresamente su apoyo. También se recomienda que les solicite que no fumen cerca ni dejen cigarrillos a la vista.
Hablar con su médico familiar o un psicólogo para que le brinde orientación y consejo en caso de que lo requiera.
Si sabe de grupos de asesoría personal, por teléfono o correo electrónico, dependientes de hospitales, centros públicos o privados; recurra a ellos sin dudarlo.
En caso de que conozca a alguien que haya dejado de fumar definitivamente, intercambie opiniones con él.
3. Iniciar nuevas conductas. Todo fumador suele asociar al cigarrillo con algunas actividades (sostener una conversación, hacer sobremesa después de comer), sitios (un parque, calle o habitación) y emociones (ansiedad, nerviosismo o alegría), creando "programaciones mentales" que se deben modificar. Con tal fin se recomienda:
Entretenerse cuando tenga ganas de fumar; trate de hablar con alguien, salir a caminar u ocuparse con una tarea (a mucha gente le da resultado respirar profundamente, relajarse, beber agua o masticar chicle).
Hacer modificaciones básicas en la rutina, como modificar el recorrido para llegar al sitio de trabajo o al hogar, tomar infusiones en lugar de café, o desayunar y comer en lugares diferentes. También puede cambiar los sitios en que lleva a cabo reuniones grupales.
Disminuir la tensión emocional. Para ello es importante tomar un baño caliente, hacer ejercicio, leer un libro o recurrir a métodos de relajación.
Planear cada día la realización de una actividad que disfrute o que haya abandonado por la rutina.
Llevar una dieta rica en jugos, frutas, verduras y cereales integrales; no utilice la comida como medida de control en momentos de ansiedad, ya que puede incrementar su peso corporal.
4. Usar deshabituantes correctamente. Hay medicamentos que ayudan a reducir las ganas de fumar, ya que proporcionan pequeñas dosis de nicotina para que no se manifiesten los síntomas de la abstinencia (nerviosismo, sudoración, mal humor o desesperación). Los más empleados en México son:
Goma de mascar con nicotina. Se mastica suavemente a intervalos, y debe mantenerse en la boca durante 30 minutos. Se calcula que su uso debe durar de 1 y 3 meses, ya que períodos más prolongados sólo ayudarían a fortalecer la adicción a la sustancia.
Inhalador. Consta de una boquilla y cartucho que contiene nicotina, la cual es liberada en pequeñas dosis. Puede reducir sustancialmente el consumo de tabaco, ya que imita ciertos aspectos del acto de fumar, pese a lo cual sólo se aconseja utilizarlo por un máximo de tres meses.
Parches. Se colocan sobre la piel para que el organismo reciba nicotina en pequeñas dosis y así disminuya el deseo de fumar hasta por 24 horas. La duración del tratamiento debe ser determinada por el médico, y puede ser suspendido si genera dolor de cabeza, mareo y náuseas.
Se estima que el buen uso de estos productos duplica la posibilidad de dejar de fumar y de hacerlo para siempre. Empero, es importante que las personas menores de 18 años que fuman menos de 10 cigarrillos al día o que padezcan alguna enfermedad cardiovascular, así como las mujeres embarazadas o en lactancia, acudan al médico si piensan emplearlos.
5. Prepararse para las recaídas. Sea realista y tome en cuenta que la mayoría de los pacientes reinciden alguna vez en el hábito, sobre todo durante los primeros tres meses de tratamiento. Por ello, es importante que no se desanime si le ocurre esto y que acuda a su especialista o grupo de apoyo para expresar sus inquietudes y establecer una nueva estrategia para dejar de fumar.
Asimismo, es importante que medite sobre aquellos factores que han hecho que su voluntad flaquee. Los más comunes son:
Bebidas alcohólicas. Consumirlas suele asociarse con los cigarrillos y aumenta las posibilidades de recaer.
Otros fumadores. Estar en donde hay personas con esta adicción puede hacer que usted desee acompañarlos.
Aumento de peso. Debido a la ansiedad que se genera al dejar el cigarrillo, muchos pacientes incrementan su consumo de alimentos y observan un aumento de grasa corporal. Es importante que si nota que comienza a ganar algunos kilos, no se distraiga de su meta principal (dejar de consumir tabaco) y acuda al médico para saber cómo enfrentar esta situación.
Mal humor o depresión. Si nota que cambia su carácter, comprenda que hay muchas formas de mejorar su estado de ánimo en lugar de hacerlo fumando. Piense en dedicarse a otras actividades que le den vitalidad y le hagan sentirse bien, como practicar deporte o iniciarse en una disciplina artística.
Finalmente, es importante que si desea dejar de fumar para siempre se dé la oportunidad de intentarlo, y piense que si muchas personas lo han logrado, usted también puede hacerlo. Debe tener en cuenta que se trata de una decisión muy importante, que definitivamente, beneficiará a su salud.

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