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Con fecha de Caducidad…

Tiene varios días desde la última vez que publique algo… Bien decía el amigo Grajeda, entre mas interesante se hace tu vida, menos tiempo nos da para hacerlo público, bueno algo así dijo…
Y bien dicen que lo que bien se aprende, no se olvida, y este correo que me llego me hizo recordar que aprendimos cosas de chicos y hoy en día es difícil de deshacer o dejar de hacer, no sé si con justa razón o porque simplemente así crecimos, así nos educaron, o porque nuestra conciencia así nos lo dictaba y hoy simplemente ni a nuestra conciencia hacemos caso, como si la hubiéramos perdido… y no solo eso, hasta el instinto, que es lo que nos mantiene vivos… todos esos sentimientos primitivos, pero básicos.


Aunque no seas mayor de 30, vale la pena leerlo.


Me caí del mundo y no sé por dónde se entra.
Eduardo Galeano Marciano Durán, periodista y escritor Uruguayo 
www.marcianoduran.com.uy
(Para mayores de 30)
Lo que me pasa es que no consigo andar por el mundo tirando cosas y cambiándolas por el modelo siguiente sólo porque a alguien se le ocurre agregarle una función o achicarlo un poco..
No hace tanto, con mi mujer, lavábamos los pañales de los críos, los colgábamos en la cuerda junto a otra ropita, los planchábamos, los doblábamos y los preparábamos para que los volvieran a ensuciar.
Y ellos, nuestros nenes, apenas crecieron y tuvieron sus propios hijos se encargaron de tirar todo por la borda, incluyendo los pañales.
¡Se entregaron inescrupulosamente a los desechables! Si, ya lo sé. A nuestra generación siempre le costó botar. ¡Ni los desechos nos resultaron muy desechables! Y así anduvimos por las calles guardando los mocos en el pañuelo de tela del bolsillo.
¡¡¡Nooo!!! Yo no digo que eso era mejor. Lo que digo es que en algún momento me distraje, me caí del mundo y ahora no sé por dónde se entra. Lo más probable es que lo de ahora esté bien, eso no lo discuto. Lo que pasa es que no consigo cambiar el equipo de música una vez por año, el celular cada tres meses o el monitor de la computadora todas las navidades.
¡Guardo los vasos desechables!
¡Lavo los guantes de látex que eran para usar una sola vez!
¡Los cubiertos de plástico conviven con los de acero inoxidable en el cajón de los cubiertos!
Es que vengo de un tiempo en el que las cosas se compraban para toda la vida!
¡Es más!
¡Se compraban para la vida de los que venían después!
La gente heredaba relojes de pared, juegos de copas, vajillas y hasta palanganas de loza.
Y resulta que en nuestro no tan largo matrimonio, hemos tenido más cocinas que las que había en todo el barrio en mi infancia y hemos cambiado de refrigerador tres veces.
¡¡Nos están fastidiando! ! ¡¡Yo los descubrí!! ¡¡Lo hacen adrede!! Todo se rompe, se gasta, se oxida, se quiebra o se consume al poco tiempo para que tengamos que cambiarlo. Nada se repara. Lo obsoleto es de fábrica.
¿Dónde están los zapateros arreglando las media-suelas de los tenis Nike?
¿Alguien ha visto a algún colchonero escardando colchones casa por casa?
¿Quién arregla los cuchillos eléctricos? ¿El afilador o el electricista?
¿Habrá teflón para los hojalateros o asientos de aviones para los talabarteros?
Todo se tira, todo se desecha y, mientras tanto, producimos más y más y más basura.
El otro día leí que se produjo más basura en los últimos 40 años que en toda la historia de la humanidad.
El que tenga menos de 30 años no va a creer esto: ¡¡Cuando yo era niño por mi casa no pasaba el que recogía la basura!!
¡¡Lo juro!! ¡Y tengo menos de... años!
Todos los desechos eran orgánicos e iban a parar al gallinero, a los patos o a los conejos (y no estoy hablando del siglo XVII)
No existía el plástico ni el nylon.. La goma sólo la veíamos en las ruedas de los autos y las que no estaban rodando las quemábamos en la Fiesta de San Juan.
Los pocos desechos que no se comían los animales, servían de abono o se quemaban. De 'por ahí' vengo yo. Y no es que haya sido mejor.. Es que no es fácil para un pobre tipo al que lo educaron con el 'guarde y guarde que alguna vez puede servir para algo', pasarse al 'compre y bote que ya se viene el modelo nuevo' .Hay que cambiar el auto cada 3 años como máximo, porque si no, eres un arruinado. Así el coche que tenés esté en buen estado. Y hay que vivir endeudado eternamente para pagar el nuevo!!!! Pero por Dios.
Mi cabeza no resiste tanto.
Ahora mis parientes y los hijos de mis amigos no sólo cambian de celular una vez por semana, sino que, además, cambian el número, la dirección electrónica y hasta la dirección real.
Y a mí me prepararon para vivir con el mismo número, la misma mujer, la misma casa y el mismo nombre (y vaya si era un nombre como para cambiarlo) Me educaron para guardar todo. ¡¡¡Toooodo!!! Lo que servía y lo que no. Porque algún día las cosas podían volver a servir. Le dábamos crédito a todo.
Si, ya lo sé, tuvimos un gran problema: nunca nos explicaron qué cosas nos podían servir y qué cosas no. Y en el afán de guardar (porque éramos de hacer caso) guardamos hasta el ombligo de nuestro primer hijo, el diente del segundo, las carpetas del jardín de infantes y no sé cómo no guardamos la primera caquita. ¿Cómo quieren que entienda a esa gente que se desprende de su celular a los pocos meses de comprarlo?
¿Será que cuando las cosas se consiguen fácilmente, no se valoran y se vuelven desechables con la misma facilidad con la que se consiguieron?
En casa teníamos un mueble con cuatro cajones. El primer cajón era para los manteles y los repasadores, el segundo para los cubiertos y el tercero y el cuarto para todo lo que no fuera mantel ni cubierto. Y guardábamos.. . ¡¡Cómo guardábamos!! ¡¡Tooooodo lo guardábamos!! ¡¡Guardábamos las tapas de los refrescos!! ¡¿Cómo para qué?! Hacíamos limpia-calzados para poner delante de la puerta para quitarnos el barro. Dobladas y enganchadas a una piola se convertían en cortinas para los bares. Al terminar las clases le sacábamos el corcho, las martillábamos y las clavábamos en una tablita para hacer los instrumentos para la fiesta de fin de año de la escuela. ¡Tooodo guardábamos!
Cuando el mundo se exprimía el cerebro para inventar encendedores que se tiraban al terminar su ciclo, inventábamos la recarga de los encendedores descartables. Y las Gillette -hasta partidas a la mitad- se convertían en sacapuntas por todo el ciclo escolar. Y nuestros cajones guardaban las llavecitas de las latas de sardinas o del corned-beef, por las dudas que alguna lata viniera sin su llave. ¡Y las pilas! Las pilas de las primeras Spica pasaban del congelador al techo de la casa. Porque no sabíamos bien si había que darles calor o frío para que vivieran un poco más. No nos resignábamos a que se terminara su vida útil, no podíamos creer que algo viviera menos que un jazmín..
Las cosas no eran desechables. Eran guardables. ¡¡¡Los diarios!!! Servían para todo: para hacer plantillas para las botas de goma, para pone r en el piso los días de lluvia y por sobre todas las cosas para envolver. ¡¡¡Las veces que nos enterábamos de algún resultado leyendo el diario pegado al trozo de carne!!!
Y guardábamos el papel plateado de los chocolates y de los cigarros para hacer guías de pinitos de navidad y las páginas del almanaque para hacer cuadros y los goteros de las medicinas por si algún medicamento no traía el cuentagotas y los fósforos usados porque podíamos prender una hornalla de la Volcán desde la otra que estaba prendida y las cajas de zapatos que se convirtieron en los primeros álbumes de fotos y los mazos de naipes se reutilizaban aunque faltara alguna, con la inscripción a mano en una sota de espada que decía 'éste es un 4 de bastos'.
Los cajones guardaban pedazos izquierdos de pinzas de ropa y el ganchito de metal. Al tiempo albergaban sólo pedazos derechos que esperaban a su otra mitad para convertirse otra vez en una pinza completa.
Yo sé lo que nos pasaba: nos costaba mucho declarar la muerte de nuestros objetos. Así como hoy las nuevas generaciones deciden 'matarlos' apenas aparentan dejar de servir, aquellos tiempos eran de no declarar muerto a nada: ¡¡¡ni a Walt Disney!!!
Y cuando nos vendieron helados en copitas cuya tapa se convertía en base y nos dijeron: 'Cómase el helado y después tire la copita', nosotros dijimos que sí, pero, ¡¡¡minga que la íbamos a tirar!!! Las pusimos a vivir en el estante de los vasos y de las copas. Las latas de arvejas y de duraznos se volvieron macetas y hasta teléfonos. Las primeras botellas de plástico se transformaron en adornos de dudosa belleza. Las hueveras se convirtieron en depósitos de acuarelas, las tapas de botellones en ceniceros, las primeras latas de cerveza en portalápices y los corchos esperaron encontrarse con una botella.
Y me muerdo para no hacer un paralelo entre los valores que se desechan y los que preservábamos. ¡¡¡Ah!!! ¡¡¡No lo voy a hacer!!! Me muero por decir que hoy no sólo los electrodomésticos son desechables; que también el matrimonio y hasta la amistad son descartables.
Pero no cometeré la imprudencia de comparar objetos con personas. Me muerdo para no hablar de la identidad que se va perdiendo, de la memoria colectiva que se va tirando, del pasado efímero. No lo voy a hacer. No voy a mezclar los temas, no voy a decir que a lo perenne lo han vuelto caduco y a lo caduco lo hicieron perenne. No voy a decir que a los ancianos se les declara la muerte apenas empiezan a fallar en sus funciones, que los cónyuges se cambian por modelos más nuevos, que a las personas que les falta alguna función se les discrimina o que valoran más a los lindos, con brillo, pegatina en el cabello y glamour.
Esto sólo es una crónica que habla de pañales y de celulares. De lo contrario, si mezcláramos las cosas, tendría que plantearme seriamente entregar a la 'bruja' como parte de pago de una señora con menos kilómetros y alguna función nueva.. Pero yo soy lento para transitar este mundo de la reposición y corro el riesgo de que la 'bruja' me gane de mano y sea yo el entregado.

Eduardo Galeano  Marciano Durán.
Y no es que este guardando todo… bueno solo un poco, pero no me gusta que las cosas se descompongan tan rápido, porque hoy en día, todo tiene una fecha de caducidad.

La historia reducida en una canción...

El día de ayer por la noche, me entere de una situación que pasaría desapercibida, por nos ser que desde hace ya un rato que tengo ganas de poner un post con letra y/o música, como los que solía hacer hace ya algún tiempo, en este caso con una canción que igualmente fue publicada en el blog meme reto,el blues del esclavo del grupo Mecano.

Y porque decimos que la esclavitud ya fue abolida? pero así como estamos en estos tiempos, que tenemos que trabajar como negros para vivir como… negros, pues esta canijo y ni parece que así fuera.
Un día como ayer 28 de agosto pero del año de 1963...
Más de 200.000 manifestantes piden en Washington, en EEUU, la no discriminación racial y el reconocimiento de los derechos civiles.
"Tengo un sueño"
Más de 200.000 personas se han manifestado hoy en Washington en repulsa por la discriminación racial contra los negros. El líder de la lucha por los derechos civiles, Martin Luther King, logró emocionar a la multitud con sus palabras en favor de la justicia, la igualdad y la lucha pacífica. "Tengo el sueño de que un día esta nación se levantará y hará realidad el verdadero significado de su credo: que todos los hombres han sido creados iguales". Hoy en día Estados Unidos ya tiene su primer presidente de color.

Y hace algunos días falleció Edward Moore "Ted" Kennedy quien durante su gestión en el senado estadounidense fue precursor del respeto de los derechos de inmigrantes, y hay que recordar que en Estados Unidos fue creado por inmigrantes y que hoy lo mexicanos hacen los trabajos que ni los negros harían, es mas no van los dos gringos con raíces Mexicanas a la Estación Espacial Internacional a hacer labores de mantenimiento?

Total que nosotros con la independencia, para liberarnos del yugo de los españoles, con la revolución, para quitarnos el yugo de los señores hacendados y repartir las tierras de trabajo, los gringos con la guerra civil o guerra de secesión, buscaban la igualdad sobre los esclavos negros, y hoy con la emigración de muchos sudamericanos y de otras naciones, buscando nuevas oportunidades en los Estados Unidos, son tratados como animales… y ni eso porque hasta los animales tienen su sociedad protectora, quien dice que la esclavitud se ha abolido, mas bien pareciera que cambio de nombre.


Y pues ahora lo prometido, la historia reducida en una canción.




Canta: Mecano
La canción: El blues del esclavo.


El ser negrito
es un color
lo de ser esclavo
no lo trago
me tiene frito
tanto trabajar de sol a sol
las tierras del maldito señorito

Los compañeros
piensan igual
o hay un Espartaco
que entre a saco
y esto cambia
o "tos pa" Gambia
desde Kunta Kinte a nuestros dias
pocas mejorias


a ver si ahora con la guerra de secesion
se admite nuestro sindicato del algodon
que a saber
quiere obtener
descanso dominical, un salario normal
dos pagas, mes de vacaciones
y una pension tras la jubilacion


que se nos trate
con dignidad
como a semejantes
emigrantes
que se terminen
las pasadas
las palizas del patrono
y el derecho de pernada


estribillo:


Y el que prefiera que se vuelva
al Senegal
correr desnudos por la selva
con la mujer y el chaval
ir natural
"erguiendo" cuello y testuz
como hermana avestruz
para que no digan
que somos unos zulus
ir cantando este blues


estribillo


Y el que prefiera que se vuelva
al Senegal
correr desnudos por la selva
con la mujer y el chaval
ir natural
"erguiendo" cuello y testuz
como hermana avestruz
para que no digan
que somos unos zulus -
hemos hecho este blues.


Me gusta mucho la música de Mecano, por tener una gran variedad de géneros, la originalidad de sus letras, la voz de Ana Torroja, la genialidad musical de los hermanos José María e Ignacio (Nacho) Cano, todo en conjunto lo máximo en música en español.

Caminito de la escuela…

El olor a plástico para forrar, libros con olor a nuevo, uniformes nuevos, un nuevo ciclo escolar!!!…y mañana nuevo también, pero desde el punto de vista como padre, porque los hijos tienen que crecer…

Porque cuando iniciaba el ciclo escolar, es lo que más ilusión nos daba, el llevar todo lo nuevo.

En la foto antigua, la escuela donde va a ir la hija, cuando se tomo la foto era escuela para niñas, con el tiempo se convirtió en preescolar mixta e igual que ahora mi hija, curse el preescolar ahí.

Gracias a los que hicieron posible que entrara ahí.

Nuestra generacion tiene nombre...

Este correo me llego la semana pasada, lo publico y comento al final...

Generación agotada
Rosaura Barahona

Nacieron en la última parte del siglo 20. Viven en una transición provocada por muchas revoluciones: la mediática, la cibernética, la sexual y la político-social.
Las crisis han sido y son parte de su realidad cotidiana.
Los anticonceptivos y la revolución sexual les permiten tener relaciones sexuales sin casarse. Posponen la edad de la boda y la llegada de los hijos (que son menos). Los homosexuales, las lesbianas, los bisexuales, los transexuales salen a la luz, exigen respeto y, por fin, se integran al panorama social. Hablan de todo, sin tapujos.
Los privilegiados estudiaron y soñaron con una carrera que ayudara a cambiar el mundo. Los no privilegiados vieron crecer el abismo entre su mundo y el otro, cuando el campo se terminó y los salarios se degradaron. Los obreros que antes comían tres platos del portaviandas, hoy se conforman con un refresco y una bolsa de fritos. Nutrirse es misión imposible; matar el hambre, consigna para sobrevivir.
Presenciaron la caída del muro que algunos interpretaron como un nuevo amanecer de paz y armonía. Los suspicaces intuyeron que al faltar el totalitarismo resurgirían las rencillas, los resentimientos y las luchas reprimidas, pero noresueltas. Y resurgieron. La frivolidad es su norma de vida: si no es espectáculo que divierta no vale la pena. Los artistas, los de verdad y los de paja (creados por los medios), valen por el dinero que generan, no por su talento. Incluso los no artistas serán famosos durante 15 minutos, anunció Warhol.
El narcomundo, infierno o paraíso, es omnipresente. La juventud, la delgadez, el dinero y el consumismo son los nuevos dioses de su olimpo. Las arrugas, las canas, el cansancio, un cuerpo normal, no usar accesorios o ropa de marca son pecados imperdonables que los condenan al ostracismo social.
Importa discutir y defender los valores, no ponerlos en práctica. La doble moral (aceptada tácitamente) construye un sólido edificio sobre tales cimientos. El catolicismo pasa de ser refugio espiritual a distinción clasista. Dime con qué grupo estás y te diré por qué escala crees que llegarás al cielo. Los sacerdotes se vuelven mortales y la parafernalia eclesiástica, junto con la jerarquía, se ven obsoletas y rancias.
El capital cambia de inversión a especulación. El mundo dice que se globaliza (sólo una parte se puede dar ese lujo) y se agrava la polarización entre el primer y el tercer mundos. México sigue empantanado, a pesar de la alternancia iniciada por un presidente con muchísimos altibajos. Los insaciables partidos se enriquecen y se adueñan del País. La impunidad sigue imperando en nuestras vidas. Para qué denunciar, si no sucede nada.
El empleo deja de ser de planta y con prestaciones. Sus contratos son temporales aunque duren 10 años, pero no acumulan antigüedad ni prestaciones. Trabajan jornadas dobles sin pagos extras bajo la espada de Damocles: 'Hay cientos esperando tu puesto'. La ley los protege, pero se hace de la vista gorda cuando las empresas se salen con lasuya.
La mayoría quiere primero tener y luego ver si puede ser. Al casarse desean empezar con todo. Un solo sueldo no alcanza. La pareja debe trabajar. Hay que integrar las tareas domésticas y la intensa vida social. Si llegan los hijos, a buscar guarderías. Corren todo el día. Uno para un lado, la otra, para el otro. Se reencuentran en la noche, siempre cansados. El estrés, la presión alta, los infartos y la depresión son familiares cercanos. Consumen Prozac como antes consumíamos 'salvavidas'. Carro del año, vacaciones al sitio de moda, colegios caros (no necesariamente buenos), la acción en un club difícil de pagar, la casa en la colonia debida y el conservadurismo a flor de piel. Qué flojera Chiapas: son todos pobres e indígenas.
Hable usted con ellos y compruébelo: están exhaustos. Si pudieran, dormirían una semana completa. Les falta sueño y les sobra cansancio de tanto correr tratando de morder su propia cola. Es la generación joven agotada. Antes de morirse, deberían detener su tiovivo y bajarse a respirar, a ver las montañas, a dar gracias por estar vivos y a comerse un helado sin hacer nada. La vida también es eso.
Respuestas interesantes Rosaura Barahona

ALGUNOS COMENTARIOS RECIBIDOS
A veces escribo sobre cuestiones que me inquietan aunque los medios no se ocupen de ellas. A menudo la respuesta es inesperada, como sucedió con 'Generación agotada'. Muchos lectores, salvo uno, sintieron que hablaba de ellos y dijeron cosas muy interesantes. Comparto fragmentos de algunos textos. Espero no haber eliminado nada esencial.
T. Almanza: 'Para nosotros, los que apenas entramos en los 30, la vida parece cada vez más complicada: una carrera sin fin y sin destino. Parece que estamos obligados a ser una generación inculta. No sabemos hablar más que de marcas, gadgets, coches y posiciones económicas. Somos un tapón de sidra, resultado de no saber sopesar las cosas importantes de la vida. Creo que es obligación nuestra revertir un poco esta situación'.
E. Acha dice: 'Muchos nos queremos bajar de este tiovivo, pero no vemos por dónde aventarnos sin salir muy lastimados. En fechas recientes he visto casos (cinco este verano) de amistades que cambiaron su lugar de residencia en búsqueda de un mejor trabajo, o de uno que les permita estar más cerca de la familia...'.
K. Cepeda: 'Pertenezco a la generación agotada. Desde que nací estoy viendo crisis. He reflexionado mucho sobre cosas como las frivolidades y el consumismo que nos arrastran. Con las prisas, la rutina y la influencia de tantas cosas, olvidamos lo más importante, lo que de verdad vale: estar sano, vivo, tener familia, amigos y poder disfrutarlos, compartir el tiempo con ellos'.
Daniel Marcelo: '¡Deberíamos empezar a hacer un movimiento de ' Slow Down' aquí, realmente hace falta! ¡Tenemos que darnos tiempo para disfrutar más de la vida! El problema es que en esta ciudad hay pocos espacios para eso. Todo está rodeado de cemento gris, no es una ciudad para salir a caminar, no hay respeto al peatón, todo está lleno de smog, cada vez más tráfico, la gente maneja muy mal, hay mucho ruido'.
E. Villarreal añade: 'El artículo nos describe y nos desnuda como sociedad. Cuando yo estudié medicina enlos años 80 todos queríamos salvar vidas, ser cardiólogos, cirujanos, oncólogos. El idealismo juvenil. Hoy, la tercera parte de mis alumnos quieren ser cirujanos plásticos para agrandar los senos a mujeres que requieren que les agranden el cerebro y la autoestima'.
Lucinda : 'Somos la generación arrogante que se cree superior a Dios. Nosotros despreciamos los domingos. Es otro día más de la semana: todo está abierto, se trabaja, se compra, se vende, se estudia... Olvidamos que hasta Él descansó'.
H. M.: 'Leí su editorial y me dolió verme reflejado como si fuese una crónica de cualquiera de mis días. Mi único refugio ha sido hasta ahora mi esposa y mi pequeña hija de 8 años, lo más valioso que tengo. La vida se me escurre aprisa y no es fácil ganarse la vida trabajando honestamente. Para eso se necesitan muchas horas de trabajo y menos de estar con la familia. Hace poco tuve vacaciones. Decidí hacer absolutamente nada. ¿Resultado? Nos divertimosmucho. Fue terapéutico. Estoy recuperando poco a poco esas pequeñas manifestaciones de vida. Estoy quitándome la pus de encima'.
Cecilia: 'Vengo de regreso de intercambio. Anduve por Argentina y, claro, hay mucho más mundo que en Monterrey. Aquí la vida es puro estrés y competencia, cosa buena y mala a la vez. Es curioso cómo muchos de nosotros competimos por ser mejores que los demás, sin siquiera analizar si realmente es lo que deseamos'.
Marcela: 'En lo personal decidí salirme de ese juego de locos e irme con mi esposo e hija al norte, a Montreal, donde estoy tratando de empezar una nueva vida, sin grandes lujos, pero sin grandes presiones. El sábado nos sacaron de Wal- Mart a las 5:30 p.m. porque ya iban a cerrar. Les dije que en Monterrey abrían 24 horas y me vieron como si estuviera loca (ahora que duermo plácidamente desde las 10:00 p.m., creo que sí lo estaba). Prefiero empezar desde abajo en un país que valora el esfuerzo, a seguir con mi hermosa oficina en las grandes corporaciones donde vales por cómo te vistes o el auto que tienes, pero no tienes la libertad de vivir si te sales del esquema diseñado para ti o la tranquilidad de disfrutar lo poco que tienes al alcance'.
Ustedes tienen la palabra....

No se por que, pero esto no es otra cosa que evolución, es como cuando llego el fuego, el invento de la rueda, es como cuando la llegada de las maquinas durante la revolución industrial, es como cuando se descubrió América, es como cuando se logro la independencia… pero todas estas comparaciones solo para llegar a la conclusión de la época que nos esta tocando vivir, no solo a esta generación agotada, es a todos, porque los que salieron de la llamada generación Baby-Boomers y la generación X, se las están viendo igual de difícil, si es una generación en la que los que no tenemos nos cuesta y los que tienen todo, tienen que chingarle porque si no de un día a otro pierden todo, y si, hay mas libertad, como la que disfrutaron los campesinos después de acabar con los hacendados, o cuando nos quitamos a los españoles.
Somos una generación que creció a la par con las computadoras, con los circuitos y todo tipo de tecnología, como la que Davinci proporciono a los de su época, también parece una época un tanto apocalíptica por todo lo que se ve con lo del calentamiento global, como cuando llegaba cada fin de milenio y llegaba el fin del mundo, nos cuesta encontrar trabajo como cuando… siempre ha sido dificil encontrar “el trabajo ideal” pero trabajo siempre hay, y es por que no saben valorar su trabajo actual y se los digo por que seguro nunca han trabajado en el campo…
Si nos cuesta vivir en esta época es lógico que será igual o mas difícil vivir en el futuro, porque les costo a nuestros padres, abuelos y ahora a nosotros, quien nos asegura que esto va a ser difícil o fácil para los nacidos en este siglo por no decir para nuestros hijos.